Fundación MAFRE
  • Inicio
  • Mapa web
  • Logo fundacion CNSE

Divertirse y relacionarse

pdfMenú anterior
Cerrar Ventana
Salir al barrio a jugar
Cerrar Ventana
¡Manos a la obra!
Cerrar Ventana
2. Una buena manera de empezar
Cerrar Ventana
¿Qué ha aprendido?
Cerrar Ventana
Suele salir acompañada...
Cerrar Ventana
Se retrasó en subir a casa ...
Cerrar Ventana
Salva llegó a casa llorando...
Cerrar Ventana
Kevin es sordo ¿y si le pasa algo?
Cerrar Ventana
Si viviéramos en un pueblo sería diferente
Cerrar Ventana
Algunas buenas ideas...
Cerrar Ventana
¿No te ha quedado claro?

Salir al barrio a jugar

“Vivimos en un barrio bastante tranquilo y cuando quería salir a jugar a la calle siempre iba con su hermano que es un poco más mayor que él pero siempre tenía que esperar a que su hermano estuviera disponible o volviera de clases particulares. No sabíamos si ya podía salir él solo a jugar a la calle o no. Nos daba un poco miedo por si le pasaba algo, como era sordo nos parecía que estaba más desvalido ¿le estábamos protegiendo demasiado?.”

¿Puedo ir a jugar un rato a la calle?

Cuando vuestra hija o hijo sordo era más pequeño salíais a la calle o al parque a que jugara con otros niños y niñas pero ahora que ya va siendo más mayor no parece lo más adecuado que siempre tenga que estar con mamá o papá al lado.

Llegará un momento en el que vuestra hija o hijo sordo querrá salir a jugar al barrio con otros niños y niñas, con sus vecinas, con los primos que han ido a casa a pasar la tarde, etc. y puede que os asalten miedos y dudas, y veáis peligros por todos los lados.

Establecer una edad en la que las niñas y niños sordos, como los demás, pueden salir a jugar a la calle ellos solos es un tanto difícil. Dependerá mucho del grado  de capacidad, de responsabilidad, y del tipo de educación que ha recibido durante sus primeros años.

 

¡Manos a la obra!

1. Antes de empezar

  • Los “peligros” de salir al barrio a jugar. Salir al barrio a jugar con otros niños y niñas puede traer consigo algún “peligro”: puede que le pase algo, que se caiga, que no se entienda con ellos y ellas, que le hagan burla por lo de su sordera, que se pelee con otros niños y niñas, por llevar un “aparato raro” en la zona de la oreja, que se aprovechen de él o ella, etc. Sí, todos esos temores son normales, los niños y las niñas no saben defenderse como los mayores pero todos y todas las personas adultas han pasado por esa etapa. Además, muchas veces parece que por ser una niña o niño sordo va a estar más desprotegido o va a ser más fácil aprovecharse… Relacionarse con los demás es algo que vuestra hija o hijo sordo, igual que los demás, aprenderá: a defenderse, a compartir, a ser generoso, a hacer amigos y amigas, etc.
  • Los “beneficios” de salir al barrio a jugar. Puede que os dé un poco de miedo o desconfianza que vuestra hija o hijo sordo salga al barrio a jugar pero los beneficios de esta experiencia son muchos: se enfrentará a nuevas situaciones en compañía de otros niños y niñas, aprenderá a comunicarse con gente muy diversa, tomará decisiones, se conocerá mejor a sí mismo, será más independiente y responsable, aprenderá de los errores y de los aciertos propios y ajenos, tendrá más cosas sobre las que charlar con papá y mamá, aprenderá palabras y signos nuevos, etc. ¡Una experiencia que no se puede perder!.

 

Mamás y papás
 Disfrutar del juego y de la relación con otros niños y niñas del barrio es algo que vuestra hija o hijo sordo también necesita y puede hacer sin problema, como los demás. Le habéis educado para que sea responsable y con muchos recursos personales. ¡Seguid así!.

 

2. Una buena manera de empezar

Tener dudas es algo normal y esto de ser padres y madres no es siempre tan fácil, ante todo… tranquilidad. Pero ¿cómo poder calmarse y ver esta nueva situación con más normalidad?.

  • Tu hija o hijo sordo es como cualquier otro. ¡Claro! No todos los niños y las niñas son iguales: algunos son más atrevidos, otros más tímidos, otros se relacionan con más facilidad, les gusta ser más el centro de atención, a otros les cuesta un poco más al principio y luego ya se sueltan, etc. Y vuestro hijo o hija tiene sus propias características, que forman parte de la personalidad que poco a poco se va construyendo… y su sordera es una característica más de su persona, pero no tiene por qué ser la que determine su vida, ni ahora que está en la niñez ni cuando sea adulto.
  • Cómo fue para vosotros y vosotras cuando teníais su edad. Es verdad que los tiempos cambian y parece que ahora la calle es más peligrosa que antes pero recordad a qué edad empezasteis vosotros y vosotras a salir al barrio a jugar, veréis cómo no erais tan pequeños como pensáis.
  • Prepararse antes. Los cuentos, los juegos en casa o alguna película os pueden servir para ir preparando a vuestro hijo o hija para que se quede solo un rato en la calle jugando con otros niños y niñas. Aprovechad alguna situación de un cuento o de una película para charlar sobre la importancia de ser responsable y qué hacer ante algún desconocido.
  • Voy subiendo a casa... Si os cuesta dar ese primer paso podéis acompañar a vuestra hija o hijo sordo cuando salga a la calle pero procurad mantener una distancia prudencial, sin que sienta que le estáis cuidando o vigilando. Podéis empezar dejándole que se quede solo un ratito y subiros antes vosotros o vosotras a casa mientras juega con sus amigos y amigas, e ir dejándole solo cada vez más tiempo.
  • La escuela. Conocer cómo se desenvuelve en la escuela os puede dar una buena información para saber cómo es su relación en general con los demás. Preguntad a sus maestros o maestras qué tal se comporta en el recreo, en clase, etc.
¿Qué ha aprendido?
Que su sordera es algo que forma parte de su persona pero que tampoco determinará toda su vida. Es un niño o niña muy capaz y que tiene una familia que estará a su lado para cuando la necesite.Que él o ella vive en una comunidad de la que tiene derecho a disfrutar…
y los demás también le necesitan.

 

Hablan las mamás y los papás...

Suele salir acompañada de su hermana

Está muy bien que cuando vuestra hija o hijo es pequeño salga a la calle a jugar acompañado de su hermano o de su hermana, así compartirán más momentos juntos y su relación será todavía mejor. No obstante, si veis que ya va haciéndose más responsable y disfruta también jugando solo, con otros niños y niñas del barrio, podéis ir probando a que vaya saliendo a la calle a jugar sin la compañía de su hermano o de su hermana. Probad a que vaya haciéndolo poco a poco y estad atentos a qué tal se siente. Seguro que se sentirá mejor viendo que puede hacerlo y que confiáis en él o ella.

 

Se retrasó en subir a casa y nos preocupamos muchísimo...

Este sentimiento es algo muy normal y lógico. Nunca se sabe lo que puede pasar y no podéis controlarlo todo. Cuando esto pase preguntadle qué es lo que ha pasado y que se dé cuenta de cómo os habéis sentido ante su tardanza. Si ha sido por algo concreto, porque se entretuvo jugando, algún niño o niña le pidió que se quedara un poco más de tiempo, etc. ayudadle a que no vuelva a pasar y qué debería hacer ante esas situaciones. Así también se dará cuenta de que confiáis en él o ella pero que no tiene que volverlo a hacer.

 

Salva llegó a casa llorando...

Las situaciones nuevas, como salir a jugar al barrio, siempre traen consigo nuevos aprendizajes. Relacionarse con otros niños y niñas fuera de la protección de mamá y papá hará que se tenga que enfrentar a momentos en los que no sabrá muy bien qué hacer: cualquier situación es buena para aprender. Que os cuente lo que ha pasado y analizar las posibles soluciones ante esa situación, con calma y afecto hará que aprenda infinidad de cosas: que sea consciente de cómo se ha sentido, de que hay muchas soluciones cuando se ve todo con calma, que a veces es mejor evitar ciertas situaciones, etc.

 

Kevin es sordo ¿y si le pasa algo?

El hecho de que vuestra hija o hijo sea sordo no tiene por qué ser un impedimento para que pueda disfrutar y aprender a ser mayor cuando sea el momento. Si desde que es pequeño habéis ido fomentando que sea responsable, que se acostumbre a relacionarse con todo tipo de personas, sordas, oyentes, adultas, grandes y pequeñas estará suficientemente preparado como los demás. Enfrentarse a nuevas situaciones, disfrutar de los juegos con otros niños y niñas de su edad, pedir ayuda cuando lo necesite, cumplir lo que le han dicho papá y mamá, etc. son cosas que no están relacionadas con el hecho de ser sordo u oyente.

Si viviéramos en un pueblo sería diferente

Muchas veces os da la sensación de que en la ciudad, y sobre todo en las grandes ciudades, hay muchos más peligros alrededor y cuesta más dejar que los niños y las niñas bajen al barrio a jugar. Y puede que en verdad sea así, pero también en la ciudad se puede hacer. Tener un poco más de cuidado, conocer a los niños y las niñas del barrio, tener una buena comunicación con vuestra hija o hijo sordo para que os cuente qué suele hacer en la calle, etc. os pueden facilitar esta decisión.

 

Algunas buenas ideas

Aquí encontraréis algunas propuestas para que os sea todo mucho más fácil. ¡Esperamos que os gusten!.

  • Cuentos, películas, dibujos animados… Las situaciones que aparezcan en cuentos, relatos, películas y series de televisión son buenas oportunidades para analizar qué ha hecho el protagonista cuando estaba jugando en el parque e ir preparando a vuestra hija o hijo sordo para cuando esté en la calle jugando fuera del control de papá y mamá.

En la sección Materiales encontraréis algunos cuentos y publicaciones que os serán de ayuda.

Materiales > Hijas e hijos sordos

  • Situaciones con muñecos. Podéis hacer algo parecido aprovechando sus muñecas y muñecos preferidos e inventar historias en las que los muñecos se entretienen jugando en el parque y llegan tarde a casa, o en la que uno de ellos se burla del audífono del otro, o que un muñeco “adulto” le dice a otro que se vaya con él, etc. Así sabrá cómo reaccionar antes determinadas situaciones y estará mejor preparado.

A través del juego vuestra hija o hijo sordo aprenderá muchísimas más cosas de las que pensáis. Echad un vistazo al apartado Actividades, juegos y fiestas.

Mi hijo de 6-12 años > Divertirse y relacionarse > Actividades, juegos y fiestas

  • ¿Qué te ha pasado?. La comunicación sigue siendo algo muy importante… ¡a cualquier edad!. Charlad con vuestra hija o hijo sordo, hablando o en lengua de signos, sobre qué hacer ante determinadas situaciones, sobre lo que ha hecho en la calle cuando estaba con otros niños y niñas, sobre cómo se siente, etc. ¡Ya veréis como así os sentís mucho más seguros! Tanto vosotros, papá y mamá, como vuestro hijo o hija.

Consultad el apartado Sentimientos y emociones para saber más sobre estos temas tan importantes para todos y todas.

Mi hijo de 6-12 años > Comunicación > Sentimientos y emociones

  • ¿Qué hacen otros padres y madres con hijas e hijos sordos?. Ya sabéis que hablar con otros padres y madres es algo que tranquiliza mucho y os permite haceros una idea de cómo actuar. Si conocéis a otras familias con hijas e hijos sordos… ¡mejor que mejor! os daréis cuenta de que vuestras preocupaciones son muy comunes y comprensibles y veréis qué han hecho en estas situaciones.

Una buena forma de conocer a otras familias con hijas e hijos sordos es poneros en contacto con asociaciones de familias como la vuestra. En la sección Dónde acudir encontraréis los datos de contacto de muchas de estas asociaciones.

Dónde acudir > Asociaciones y federaciones

 

¿No te ha quedado claro?
No olvides que puedes consultarnos en el apartado Pregúntanos.Además en la colección de DVD Mi hijo sordo podrás ver aspectos relacionados con las
niñas y niños sordos en estas edades.
Ver Materiales