Fundación MAFRE
  • Inicio
  • Mapa web
  • Logo fundacion CNSE

Educar en casa

pdfMenú anterior
Cerrar Ventana
Rabietas
Cerrar Ventana
Conocer las rabietas
Cerrar Ventana
¡Manos a la obra!
Cerrar Ventana
1. Antes de empezar
Cerrar Ventana
2.Una buena manera de empezar
Cerrar Ventana
¿Qué tal ha salido?
Cerrar Ventana
Hablan las mamás y los papás...
Cerrar Ventana
Veíamos que después del azote lo seguía haciendo
Cerrar Ventana
Marcelo se quitaba el implante cuando tenía rabietas...¿Qué sustos nos daba!
Cerrar Ventana
Me resultaba difícil explicarle que eso no estaba bien: no me miraba
Cerrar Ventana
Aprendimos que darle el caramelo no era la solución
Cerrar Ventana
Su hermana nunca tuvo rabietas pero empieza a copiarle...
Cerrar Ventana
Algunas buenas ideas

Rabietas

Un día cualquiera vais a hacer la compra, y nada más entrar en la tienda vuestra hija o hijo sordo ve ese caramelo maravilloso y os lo pide. Dentro de nada hay que comer así que le decís que no. Entonces empiezan los gritos, los berrinches, los lloros, las pataletas. Son las rabietas.

Aquí os enseñaremos a entenderlas y os daremos recursos para que os sintáis capaces de pararlas. Lo que ahora os parece tan complicado no lo es tanto y ¡podéis hacerlo fenomenal!

Conocer las rabietas

  • ¿Cuándo aparecen? Entre los 2 y los 4-5 años, cuando ya son más "independientes" y empiezan a sentir deseos de hacer cosas por sí mismos.
  • ¿Por qué aparecen? Los niños y niñas, sordos y oyentes, recurren a ellas porque han aprendido que así pueden conseguir lo que desean (¡Aunque sólo sea atención!)
  • ¿Están relacionadas con que sea sordo o sorda? Claro que no: las rabietas son como un "pulso" que os echan los niños y niñas, sordos y oyentes, para ver quién puede más: "Si me pongo a llorar y patalear y me terminan dando el caramelo habré ganado yo".
  • ¿Hay diferencias entre las rabietas de una niña o niño sordo y las de un oyente? No, pero cuando los padres y madres no sabéis cómo parar la rabieta, cómo tranquilizarle y cómo explicarle que así no, es frecuente sentirse perdidos, culpables, agobiados. En fin ¡con ganas de tener una rabieta también vosotros!

Las niñas y niños sordos al sentir que no les entendéis, no saben por qué no pueden tener ese caramelo y la única manera que tienen de expresar su angustia y rabia es con todo su cuerpo.

¡Manos a la obra!

Las rabietas son su manera de deciros que no entienden por qué ahora no pueden comer ese caramelo, por qué no está bien pegar al hermanito, por qué hay que comérselo todo. Están aprendiendo cómo comportarse en la vida y a veces no entienden vuestras normas.

La clave está en dejar de prestarles atención cuando tienen la rabieta y hacerles mucho caso cuando se les pase y estén tranquilos. Una vez que estén calmados podréis razonar con él o con ella por qué no podía comer el caramelo.

1. Antes de empezar

  • No van a durar toda la vida y muchos niños y niñas las tienen: vívelo como parte de su desarrollo.
  • Sí, las rabietas son muy pesadas pero ¿os habéis fijado cuántas cosas hace ya fenomenal? No dejéis pasar la oportunidad de felicitarle cada vez que las haga, seguro que las repite para veros contentos y para que le digáis lo bien que lo hace.
  • Sois un equipo: Intentad haced siempre lo mismo. Si ante una rabieta mamá hace una cosa, papá a los dos días otra y la abuela que vive en casa hace otra tendrá muchas más rabietas. Si os resulta difícil llegar a un acuerdo será mejor que lo habléis sin niños delante.

2.Una buena manera de empezar

  • Cuando empiece la rabieta. Le decís no o se acabó, de forma firme (firme no significa gritar, significa decirlo serios y convencidos). Le diréis que cuando se calme le haréis caso (con fotos, signos, hablándole, etc.)
  • Durante la rabieta. No le haréis caso: es la manera de decirle que así no va a conseguir nada, siempre vigilando desde la distancia que no se haga daño. Sabemos que esto no es fácil, intentad hacer cualquier otra cosa, leer un periódico, seguir con la tarea que hacíais antes. ¡Ánimo y paciencia! Para ellos y ellas también es algo nuevo, antes sabían lo que pasaba: lloro y consigo o un azote o un caramelo, pero ahora es diferente, se deben acostumbrar.
  • Cuando termine la rabieta. Os alegraréis de que ya se le ha pasado y no volveréis a regañarle. Ya ha tenido su "castigo", no prestarle atención, así que un "Qué bien que ya has dejado de llorar" será estupendo.
¿Qué tal ha salido? ¿Ha llorado más? ¿No habéis podido? Daros tiempo, la próxima vez lo haréis genial. Sólo por intentarlo y aguantar el chaparrón...
¡Lo habéis hecho fenomenal, papás y mamás!

 

¿Qué ha aprendido?
Cuando está tranquilo le hacéis caso y cuando está llorando y gritando, no.
De paso, vuestro hijo o hija sabrá cómo vais a reaccionar cuando haga algo mal y esto le dará seguridad.

 

Hablan las mamás y los papás...

Marina tenía rabietas en la calle...¡Todo el mundo nos miraba!

Cuando las rabietas son fuera de casa cuesta más, pero la idea es hacer lo mismo que cuando ocurren en casa.

Lo mejor es empezar a ensayar estos pasos en casa. Cuando empiece a ver que siempre lo hacéis de la misma manera entenderá que con las rabietas no va a conseguir nada así que si le da una pataleta fuera de casa no le pillará por sorpresa ver lo que hacen papá y mamá. Encuentra más información en Poner Límites y dar normas.

Veíamos que después del azote lo seguía haciendo

El objetivo a la hora de educar a los hijos e hijas es siempre el mismo: que crezcan felices. El azote es una forma de decirles que han hecho algo mal pero no soluciona el problema. Ni siquiera es la forma más efectiva. Si ha pegado a su hermana y le decimos con un azote que no se pega ¿Qué le estamos enseñando? Mucho mejor sin azotes.

Marcelo se quitaba el implante cuando tenía rabietas...¿Qué sustos nos daba!

Algunas niñas y niños sordos que llevan audífonos o implantes cocleares puede que hayan aprendido que si se lo quitan durante la rabieta la familia centre toda su atención en ellos o ellas.

Si es el caso de vuestra hija o hijo y se lo quita enfadado, sin darle mayor importancia coged tranquilamente su implante y seguid sin prestarle atención hasta que pare la rabieta. Cuando se le haya pasado y esté tranquilo, dádselo. Su implante o audífono nunca será premio o castigo, forma parte de él y no debe ser algo que se emplee para premiar o castigar.

Me resultaba difícil explicarle que eso no estaba bien: no me miraba

Quieres decirle que eso no se hace pero no te mira ni te oye. Tranquilos, un no firme, claro y muy tranquilo lo entenderá. Si ve que vosotros os mantenéis al margen y no hacéis caso a su rabieta habrá entendido que así no conseguirá nada.

Aprendimos que darle el caramelo no era la solución

Efectivamente, si le dais ese caramelo puede que se le pase pero. ¿Qué creéis que ha aprendido? Exacto, que para conseguir ese caramelo y cualquier cosa que quiera tendrá que gritar, llorar y patalear porque ha aprendido que gritando y pataleando sus padres se lo darán.

Será probable que la próxima vez que entre en una tienda y quiera algo haga lo mismo. Además se habrá dado cuenta de que cuando hay más gente el caramelo se lo dan antes (a los padres y madres os suele "agobiar" que todo el mundo os empiece a mirar mientras tiene la rabieta.)

Su hermana nunca tuvo rabietas pero empieza a copiarle...

Es probable que si ha visto que cuando su hermano tiene una rabieta consigue ese caramelo o que le den un beso o que le presten atención ella quiera también hacerlo. Si entienden que con las rabietas no van a conseguir nada, no las harán.

Algunas buenas ideas

  • Así soy. cuando me levanto, así desayuno, este es mi cole, un ratito a estudiar, la cena, me lavo los dientes y ¡a dormir! Podéis hacerle fotos en varios momentos del día y colocarlas en una cartulina. Así sabrá qué va a hacer en las próximas horas. Si de pronto paráis su juego para bañarle sin haberle dicho nada es probable que no le guste y tenga una rabieta.
  • Decirle que "así no": muchas formas, un objetivo. Da igual cómo hayáis elegido decir no a vuestra hija o hijo sordo: lengua oral, lengua de signos, palabra complementada, bimodal. Lo importante es tener un buen sistema de comunicación, así podréis explicarle que eso no lo puede hacer. A las niñas y niños sordos la información visual les resulta muy atractiva y fácil de entender así que sin duda es un buen recurso utilizar la lengua de signos.

 

Puedes consultar más aspectos de la lengua de signos en Diccionario y también en Lengua de signos y lengua oral.
Mi hijo de 0-6 años > Comunicación > Lengua de signos y lengua oral

 

¿No te ha quedado claro? No olvides que puedes consultarnos en el apartado Pregúntanos. Además en la colección de DVD Mi hijo sordo podrás ver aspectos relacionados con las niñas y niños sordos en estas edades.
Ver Materiales.