“Aunque Manu sea sordo no le hemos consentido más cosas que a sus otros dos hermanos. Es la mejor manera de hacerles sentir a todos igual y que no haya celillos entre ellos. Es verdad que al principio estás más pendiente pero hemos intentado que sea lo que es: uno más en la familia.”
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“Dadle el juguete” “No ves que él no puede” “Es que ella es sorda ¿no te das cuenta?” Como padres y madres queréis lo mejor para vuestros hijos e hijas. Es normal que hayáis estado más pendientes de vuestra hija o hijo sordo: es posible que le hayáis visto más indefenso o indefensa y le hayáis querido proteger demasiado por miedo a que le pase algo. Este miedo es muy normal, pasa en casi todas las familias, pero tenéis que tener claro que no por ser sordo o sorda hay que cuidarles más, protegerles más y evitar que hagan ciertas cosas: vuestra hija o hijo sordo tiene las mismas necesidades de probarlo todo que vuestros otros hijos e hijas y vosotros, mamás y papás, les tenéis que transmitir confianza y acompañarles en este “descubrir el mundo”.
Unos límites claros les dan seguridad. Les ayudan a saber qué se puede hacer y qué no y así crecer sabiendo que su comportamiento tiene consecuencias, positivas si lo hacen bien y negativas si han hecho algo que no debían. Por todo esto es importante que vuestras hijas e hijos, sordos y oyentes, disfruten de los beneficios que supone tener unas normas claras y fijas.
Unas normas que todos y todas deben cumplir. Es importante que las normas que hay en casa sean iguales para todos y todas, no porque sea sordo o sorda hay que consentirles más cosas o tener un trato diferente. De esta forma evitaremos que entre los hermanos y hermanas surjan celos y envidias. Vuestros hijos e hijas, sordos y oyentes, necesitan lo mismo: seguridad, cariño, normas, atención y sentirse importantes en la familia.
Premios para todos. Es importante que valoréis y premiéis el esfuerzo de todos y cada uno de vuestros hijos e hijas. Veros contentos y orgullosos por algo que han hecho es algo que a todos los niños y niñas les encanta. Estad atentos a sus logros y a sus pequeños y grandes éxitos; cada uno, dentro de sus posibilidades y su edad es capaz de hacer grandes cosas y están deseando que se lo digáis.
La sordera: una característica más. La sordera no es ninguna “excusa” para que vuestro hijo o hija no haga lo mismo sus hermanos y hermanas: jugar, saltar, correr, hacer tartas de barro, quedarse a dormir en casa de su amiga, patinar… Evitarles posibles peligros por si se hace daño o porque quizás no saben cómo hablarle hará que no desarrollen estrategias para hacer frente por sí mismos a todos estos pequeños retos, que tantos hay en la vida. Dadle la oportunidad de enfrentarse a todas las cosas que le tiene preparada la vida y así crecerá como cualquier niña o niño, como lo que es.
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A muchas familias les pasa: el hecho de que vuestra hija o hijo sea sordo hace que le veáis más indefenso. No porque sea sordo o sorda hay que darle todo lo que os pide. Decirle que “no” es también una forma de quererle. Que aprenda que no puede tener todo lo que quiere es muy importante: la vida está llena de cosas que aunque las quiera no las podrá tener. Vuestra niña o niño sordo crece, cada día aprende a hacer nuevas cosas, así que hay que dejarle que vaya probando y las vaya haciendo. Esto es además una oportunidad para decirle lo bien que lo ha hecho.
Siempre hemos intentado no compararles, cada uno tiene muchas cosas buenas |
Cada uno de vuestros hijos e hijas es único e irrepetible, por eso las comparaciones no son necesarias entre hermanos y hermanas: cada uno sabe hacer determinadas cosas, es un as en otras y algunas se le dan peor. Es importante aceptar sus cualidades y sus diferencias y enseñarles que cada uno tiene sus características positivas y sus facetas a mejorar. Esta es la mejor manera de evitar rivalidades y sentimientos de superioridad o inferioridad.
¿Y qué hacemos cuando están siempre de peleas? Yo creo que es su hermano el que |
Las peleas entre hermanos y hermanas son inevitables. Se quieren pero se pegan, se adoran pero se enfadan… en el fondo están aprendiendo cómo hay que relacionarse con las personas, aprenden a ceder y a defender lo que es suyo. En este proceso los papás y mamás tenéis un papel importante: el de mediadores.
Ante una riña, y siempre que no haya golpes de por medio, hay que darles la oportunidad de que sean ellas y ellos los que solucionen lo ocurrido. Si siempre resolvéis los conflictos vosotros dependerán siempre de un adulto para solucionar sus peleas. No se trata de encontrar al culpable sino de darles las estrategias para que aprendan a arreglar sus diferencias.
¿Queréis saber sobre las peleas entre hermanos y hermanas? Hay un contenido entero sobre este tema.
Mi hijo de 6-12 años > Divertirse y relacionarse > Peleas entre hermanos y hermanas
Les enseñamos desde pequeños a compartir |
Compartir absolutamente todo y que no haya peleas de por medio es muy difícil, sobre todo cuando son peques. Les podéis enseñar estrategias para que aprendan a compartir, ¿cómo? pues por ejemplo media hora al día pueden jugar con los juguetes de su hermano o hermana. Será una buena manera de irles enseñando a compartir.
Es importante ver a Lourdes decir sus primeros signos, pero también lo es ver las notas de Pablo, nuestro otro hijo oyente |
Por supuesto ¡premiar cuando lo hagan bien a unos y otros! Decirle ¡qué bien lo has hecho! y felicitarle por todo lo que os ayuda vuestro hijo o hija oyente y lo bien que lo hace le hará sentirse especial. A veces los hermanos y hermanas de niñas y niños sordos sienten que se les hace menos caso, aunque no sea así. Ven que estáis más pendientes de la hermana o el hermano sordo y pueden llegar a sentir celos. Por eso es tan importante recordarles lo bien que han hecho algo y lo mucho que les queréis.
¿Nosotros? Dibujamos un calendario semanal con las tareas de cada uno |
Es bueno que todos y todas tengan en casa sus “misiones” en función de la edad y de sus posibilidades. ¿Por qué no hacer un calendario semanal con las tareas que tenéis cada uno en casa? De esta forma podréis concretar lo que puede hacer cada uno, en función de su edad y sus capacidades. Seguro que están encantados de poder ayudar en casa, de tener pequeñas responsabilidades y así sentir que todos y todas colaboráis en casa. De esta forma evitaréis que uno cargue con todas las responsabilidades. Aunque sean peques pueden hacer muchas cosas y, sin duda, es la mejor manera de que se vayan acostumbrando a ayudar y colaborar en casa. Seguro que será divertido.
Marcos y Lusimi saben que les queremos por igual |
Con pequeñas cosas, como no compararles, decirles las cosas buenas que tienen cada uno o dedicarles cada día un tiempo en exclusiva a cada uno, les estaréis haciendo sentir lo mucho que les queréis y lo especiales que son, cada uno a su manera. De esta manera entenderán que mamá y papá tienen cariño suficiente para cada uno.
Sobre celos y hermanos y hermanas hablaremos más en profundidad en el siguiente apartado.
Mi familia> Hermanos > Que entienda que su hermana es sorda