“Cuando Diego conoció a otros chicos que tenían hermanos sordos como él fue una experiencia tan bonita… ¡De pronto podía compartir con otros chicos lo mismo que sentía él! Diego sabe que nos tiene para lo que necesite, pero compartir sus vivencias con otros niños de su edad le aporta algo que nosotros no le podemos dar porque nunca tuvimos un hermano sordo y no sabemos lo que puede sentir. Se lo recomiendo a todas las familias.”
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La llegada de una hermana o hermano sordo es algo que se vive de forma muy intensa. No sabe qué está pasando, os ve todo el día de médicos, no entiende qué le pasa a su hermana, los abuelos de repente están más en casa para echar una mano… Son muchos los sentimientos que esta noticia provoca en ellos y ellas, sentimientos que variarán de un niño a otro, en función de su edad, de cómo se viva la noticia en la familia… pero ellos y ellas notan que “algo pasa”. Puede que no entienda qué significa ser sordo, que no sepa qué le va a pasar o que tema perder vuestro cariño.
Compartir con papá y mamá todos estos sentimientos y encontrar en la familia un lugar donde poder expresar sus miedos y temores es algo muy positivo. Pero también lo es encontrar a otros niños y niñas oyentes que tienen hermanas o hermanos sordos. Esto les aporta otro tipo de beneficios para que viva la noticia de la mejor forma y empiece a disfrutar de su hermana o hermano sordo.
¡Manos a la obra!Tener un nuevo hermano o hermana es algo que se vive de forma muy intensa, como cualquier cambio importante. Todos esos sentimientos que tienen vuestros otros hijos e hijas, que no son ni buenos ni malos, necesitan poder expresarlos, compartirlos, entenderlos y así saber manejarlos.
No todos los hermanos y hermanas sentirán lo mismo, además, variará en función de su edad.
En la infancia… Pueden llegar a sentir celos, desconcierto al no saber qué está pasando en casa y qué le pasa al hermano o hermana, se pueden llegar a sentir mal porque quieren hacer muchas cosas juntos y no sabe cómo o incluso porque piensen que ha sido culpa de ellos y ellas, que hicieron algo mal y por eso nació sordo. También sentirán emoción por compartir un idioma diferente, aprenderán cosas nuevas …
Profundizaremos en todas estas reacciones que pueden llegar a tener los hermanos o hermanas en el siguiente apartado.
Mi familia > Hermanos > Que entienda que su hermana es sorda
En la adolescencia… Querer protegerle de todo, no tener los recursos suficientes de comunicación para hablar o signar sobre sus experiencias, sentir que tienen más responsabilidades o avergonzarse porque el resto del grupo no tiene hermanas o hermanos sordos pueden ser algunas de las reacciones que se den en esta etapa.
Una gran experiencia para vuestro hijo o hija oyente:
Conocer. A otros hermanos y hermanas de niñas y niños sordos que, como ellos y ellas, han tenido experiencias muy parecidas.
Compartir. Anécdotas, risas, historias, vergüenzas, situaciones incómodas, signos…
Darse cuenta. De que esos sentimientos tan fuertes que siente y que a veces no entiende los tienen también ellos y ellas.
Aprender. Cómo solucionan ciertas situaciones el resto de hermanos y hermanas.
No estoy solo. Ya no son “bichos raros” o “únicos” por hablar con las manos o por sentir determinadas cosas: hay otros como él o ella.
La sordera, algo natural. Si desde pequeños se acostumbran al contacto con otras niñas y niños sordos, y oyentes, estaréis fomentando que la sordera sea algo habitual, e integrado en su vida cotidiana, y que aprenda sin darse cuenta que se encuentra en una sociedad en la que hay personas, niñas, niños, jóvenes, etc. sordos y oyentes. Una gran experiencia para el resto de la familia
Cuando vuestros hijos e hijas oyentes conocen a otros chicos y chicas como ellos y ellas os dan la oportunidad de conocer a otras familias como la vuestra. Conocer a otros padres y madres, a otros abuelos y abuelas, etc. es siempre enriquecedor y positivo.
Podéis consultar el siguiente apartado que está lleno de buenas ideas.
Mi familia > Los abuelos > Aceptación de la sordera por parte de toda la familia
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Esta vez le hemos querido dar la palabra a los protagonistas de este contenido: los hermanos y hermanas de niñas y niños sordos. Han querido compartir con nosotros lo que sintieron al conocer a otros hermanos y hermanas como ellos y ellas ¿Queréis saber el resultado?
Darse cuenta de que hay más personas que han pasado por situaciones parecidas a la tuya es algo que reconforta porque muchas de las cosas que sientes también las sienten otras personas. Conocer a otras niñas y niños con hermanas y hermanos sordos es algo que les beneficiará: cosas que han pensado o han vivido también los han tenido otras chicas y chicos.
Aprendimos cómo podíamos contarle muchas cosas a nuestros hermanitos sordos (Jorge, 6 años) |
Conocer a otros chicos y chicas y a sus hermanos y hermanas es algo muy positivo: comparten experiencias, ven cómo juegan otros chicos y chicas con sus hermanas y hermanos sordos, aprenden cómo se comunican… y todo esto en un ambiente divertido. No dejéis de informaros de las actividades que organizan en las asociaciones de personas sordas y en colegios con alumnado sordo: os encantará ver lo bien que se lo pasan.
Te das cuenta de que no es tan grave tener un hermano sordo (Mario, 12 años) |
A veces, la noticia de la sordera provoca diferentes reacciones en las familias. Vuestros otros hijos e hijas pueden percibir también estas tensiones y preocupaciones lo que puede hacer que no sepa qué está pasando y que implica ser sordo. Otras veces quizás no se han resuelto sus dudas acerca de la sordera y ha ocasionado que las ideas que se haya formado tengan poco que ver con la realidad. Conocer a otros hermanos y hermanas les hará darse cuenta de que no es algo tan raro y que las personas sordas, como todos y todas, tienen capacidades y limitaciones.
Compartir juegos juntos fue muy divertido, hasta ahora no sabía cómo jugar con ella (Martín, 7 años) |
En los cuentacuentos, en las actividades que organizan las asociaciones de familias o incluso en los coles a veces organizan actividades donde hermanos y hermanas comparten buenos momentos. Estas situaciones son oportunidades estupendas para aprender cómo jugar entre ellos, cómo relacionarse en actividades lúdicas… ¿Os lo vais a perder?
Podéis consultar dónde hay asociaciones, federaciones y otros sitios con personas sordas en el siguiente enlace.
Compartir con otros hermanos las preocupaciones fue genial, nos dimos cuenta de que había muchas cosas que sentíamos igual (Pablo, 14 años) |
Como hemos ido viendo, la llegada de una hermana o hermano sordo a la familia es algo que se vive con mucha intensidad, se juntan muchos sentimientos a la vez y puede que vuestros hijos e hijas oyentes no sepan cómo manejar todo eso que sienten. Como ya habíamos apuntado, no todos los niños y niñas lo vivirán de la misma forma pero el hecho de encontrarse a otros chicos y chicas que también han vivido esas situaciones es algo muy positivo: conocen a más niños y niñas comparten experiencias,¡y quizás hasta un idioma!.
Una fiesta en casa. Invitar a casa a sus amigos es una gran oportunidad de acercar la sordera a sus amistades de una forma natural. Que vean cómo os comunicáis, que se intenten comunicar con la hermana o hermano sordo, seguro que les encanta aprender cosas nuevas y de paso vuestro hijo o hija oyente lo vivirá de forma natural.
Grupos de hermanos y hermanas. No en todas las asociaciones de familias y personas sordas lo organizan, pero no dejéis de informaros y ¿por qué no? proponerlo. En estos grupos aprenden, se divierten, comparten, disfrutan… Una gran oportunidad para todos y todas.
Aclarando dudas. Acercarle el mundo de la sordera de forma natural le hará disfrutar de esta nueva experiencia. Los papás y mamás sois los mejores modelos para que vuestros hijos o hijas oyentes aprendan cosas como cómo llamarles desde lejos, cómo comunicarse con ellos y ellas, etc. Seguro que lo aprenderán rapidísimo.
El Día Mundial de las Personas Sordas. En casi todas las ciudades se celebra el Día Mundial de las Personas Sordas y se organizan distintas actividades como representaciones teatrales, juegos, charlas y conferencias, en las que conocer a otras personas sordas, niñas, niños, jóvenes, y adultos con los que relacionarse y compartir buenos momentos. Suele ser a finales del mes de septiembre de cada año (el último sábado). ¡Que no se os olvide!
Logopedia. Si vuestra hija e hijo sordo va a logopedia este puede ser un lugar en el que conocer a otras niñas y niños con hermanas y hermanos sordos como los vuestros. Preguntadle a la logopeda, seguro que le parecerá una buena idea organizar alguna actividad con todos y todas a final de curso o en Navidad.
Nuestro idioma. Y por qué no, ¡puede aprender lengua de signos! Hay diccionarios infantiles de lengua de signos muy divertidos o si organizan cursos sencillos en la asociación o en el cole podrá apuntarse con vosotros. Será su “idioma secreto” con el que contarse muchas cosas y divertirse mucho.En el apartado de Materiales encontraréis diccionarios en lengua de signos, cuentos, DVD con canciones y juegos en lengua de signos…